FIFPRO apoya firmemente la decisión, tomada por el 93 por ciento de las futbolistas presentes en la reunión informativa convocada por su sindicato AFE en relación a las negociaciones del Convenio Colectivo, que se lleva negociando desde hace trece meses y que afecta a la Primera División / Liga Iberdrola. Después de 18 reuniones de negociaciones, las futbolistas no se han logrado alcanzar un acuerdo satisfactorio para que sus derechos laborales sean reconocidos.

El fútbol femenino está viviendo un momento histórico en España. La liga cuenta con un patrocinador comprometido a largo plazo, la participación de algunos de los clubes más grandes del mundo y un número creciente de aficionados que establecieron una asistencia europea récord de 60.739 en un partido disputado entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona.

Pero para que el fútbol femenino en España prospere, las jugadoras deben tener garantizados sus derechos laborales como trabajadoras que son, en una sociedad en la que la igualdad es un derecho largamente perseguido, y ese fortalecimiento de sus derechos será positivo de cara ofrecer un mejor espectáculo que atraiga aún más a afición y patrocinadores.

Lo que hoy están pidiendo estas jugadoras son mínimas condiciones, referidas, entre otros derechos a salarios mínimos, jornada laboral digna, seguro de salud, seguridad social, pago del salario cuando se esté de baja, medidas para la conciliación familiar y la maternidad, y vacaciones reguladas.

Como parte fundamental de las negociaciones, AFE fue modificando sus demandas y aceptando la existencia de la parcialidad, en un 75 % con un salario de 16.000 euros anuales. Lo que han planteado estas jugadoras son justas demandas, y su lucha es un buen ejemplo para otros países con el fin de consolidar el fútbol femenino como actividad profesional.

Como sindicato internacional, las futbolistas españolas cuentan con todo el apoyo de FIFPro en sus demandas como trabajadoras.